Oye, ¿cuánto falta para que se apruebe este Proyecto/Proposición de Ley?

Procedimiento legislativo (II)Los partidos políticos, la prensa y los clientes suelen ser bastante alarmistas cuando se trata de nueva legislación.  Una nueva norma puede suponer una ventaja/desventaja respecto de la situación anterior. Por ello, los miembros de los Departamentos de documentación jurídica tenemos que estar en constante alerta para conocer la situación de los Proyectos/Proposiciones de Ley que se tramitan en las Cortes.

Tramitar una iniciativa legislativa suele ser un proceso largo y complejo. No se trata de un mero procedimiento. Todo depende del arco parlamentario en ambas Cámaras, es decir, política pura y dura. Si en la Legislatura el partido del Gobierno tiene mayoría absoluta o una coalición/acuerdo con un segundo grupo parlamentario en el Congreso que ayuda a conformar esa mayoría absoluta, las tramitaciones de los Proyectos de Ley irán relativamente rápidos; de lo contrario, nunca se sabe en cuanto tiempo se va a llevar a cabo.

Antes de enseñaros el desarrollo de un procedimiento legislativo ordinario, voy a diferenciaros entre Proyecto y Proposición de Ley. El primero es una iniciativa remitida por el Gobierno (en este post analizo los borradores de normativa); el segundo, es una iniciativa presentada por un grupo parlamentario en Congreso o Senado, un Parlamento autonómico, o una iniciativa popular (500.000 ciudadanos).

Las Proposiciones de Ley deberán ser tomadas en consideración por el Pleno, si lo consiguen, la Mesa acordará encomendar su Dictamen a la Comisión correspondiente. Este paso sirve como bloqueo institucional por parte de la mayoría parlamentaria. Si no queréis perder el tiempo, no os intereséis por este tipo de iniciativas hasta que el Boletín Oficial de las Cortes Generales (BOCG) publique las enmiendas.

A continuación podéis ver un breve esquema con los pasos más relevantes de un  procedimiento legislativo ordinario:

Procedimiento legislativo ordinario

La tramitación parlamentaria tiene los plazos de los procedimientos legislativos ordinarios fijados en los Reglamentos de las Cámaras. El Congreso otorga quince días para la presentación de enmiendas (ver post) y para la elaboración del informe de la Ponencia, dos meses a la Comisión para la tramitación, debate y votación del texto, así como la elaboración del dictamen, etc. No obstante, tiene la facultad de poder prorrogarlos un número ilimitado de veces ya sea porque así lo requiere el tratamiento de la iniciativa hasta que haya un consenso político o a modo de bloqueo institucional por parte del grupo/s que conforman la mayoría. Sin embargo, el Senado tiene limitado el plazo máximo completo en dos meses por la Constitución.

Si bien, la tramitación puede declararse de urgencia por la Mesa a petición del Gobierno, de dos grupos parlamentarios o una quinta parte de los Diputados (aunque no está obligada a ello). De ser así, los plazos en el Congreso se reducirían a la mitad (tres meses aproximadamente) y el Senado tendría veinte días naturales para aprobar la iniciativa.

Si una iniciativa no finaliza su tramitación antes de acabar la Legislatura caduca, por lo que todo el trabajo realizado anteriormente no sirve de nada. El Gobierno o grupo parlamentario debería presentarla de nuevo tras la constitución de las nuevas Cortes.

A modo de conclusión, la tramitación de un Proyecto/Proposición de Ley es un proceso complejo bastante desconocido por la mayoría, por lo que espero que este post os sirva de guía para entenderlo.

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